Tulipanes III


Un poco de Historia
El tulipán
Estas plantas son originarias de Asia Central, donde crecían en forma silvestre. Hoy, estas flores se asocian frecuentemente con Holanda ya que en esta región de los Países Bajos es donde se lograron las mayores experiencias en su cultivo. El surtido actual de bulbos holandeses ofrece flores en prácticamente todas las fragancias, colores y formas imaginables. Los primeros bulbos, recién se plantaron en Holanda en el siglo XVI. Los cultivadores profesionales de esa época lograron desarrollar un floreciente comercio.
La reproducción de los bulbos importados dio como resultado especies cultivadas que podían desarrollarse muy bien en el clima holandés. La investigación, la educación y la información fueron factores importantes para lograr un cultivo de bulbos exitoso.
El tulipán llegó a considerarse una muy buena inversión, a tal punto, que se transformó en una forma de especulación salvaje denominada históricamente como "Tulipomanía".


En agosto de 1593, Carolus Clusius recibió como obsequio de su amigo Ogier Ghiselain de Busbecq, embajador de Constantinopla, unos bulbos de tulipán. Los plantó, y fue así como la primavera de 1594 vio nacer los primeros tulipanes de Holanda. Las plantas de Clusius aún están consideradas como el origen de la industria holandesa de bulbos florales, que continúa en marcha en la actualidad, más de 400 años después. Las coloridas flores del tulipán pronto se convirtieron en símbolo de estatus social, y su demanda creció tanto que para el 1600 ya se vendían por peso estimado aún antes de cosecharlas.

 (Continuará)

El tulipán conquista Europa

En 1578 el tulipán llegó a Gran Bretaña procedente de Viena, según informan las fuentes. Aproximadamente 45 años después, el famoso escritor de libros de hierbas John Parkinson ya describe más de 150 variedades.

En Francia, el tulipán fue la flor de la corte durante el régimen de Luis XIV, el Rey Sol. Las damas de honor decoraban con mucho gusto sus vestidos escotados con unos cuantos tulipanes. Era una muestra de auténtica riqueza. 
Alrededor de Berlín, el cultivo de bulbos floreció en el siglo XIX.

El tulipán conquista Holanda

La fiebre de los tulipanes se contagió al diplomático flamenco Ogier de Busbecq, el enviado de los Austrias en la corte de Süleyman el Grande. Escribió con gran entusiasmo sobre la belleza de los tulipanes y envió algunos bulbos a su amigo holandés, el erudito Carolus Clusius, que acababa de obtener un nuevo empleo como botanista en la universidad de Leiden. Clusius estaba muy apegado a sus flores exóticas. Se dice que pedía una cantidad de dinero tan exagerada por los bulbos, que nadie los quería comprar. Hubo ciertas personas de gran ambición comercial que no pudieron dejar pasar por alto este hecho. En una noche oscura se introdujeron furtivamente en el jardín y se llevaron los bulbos. Clusius se vio tan afectado por el robo que dejó de cultivar tulipanes para siempre. Los bulbos robados serían el punto de partida para el posterior cultivo de tulipanes en Holanda.

Tulipanomanía
En poco tiempo, los tulipanes llegaron a ser flores populares en una gran parte de Europa. Sin embargo, eran sobre todo las gentes ricas las que se podían permitir el lujo de comprar esta flor. Un jardín era una colección de objetos de valor, donde el tulipán desempeñaba un costoso papel principal. El tulipán cada vez era más caro y en 1634 alcanzó cotas realmente altísimas. Había nacido la 'Tulipanomanía'.

El negocio de los bulbos de tulipanes solía tener lugar en el cuarto de atrás de albergues, tabernas y comedores públicos. Era ilegal, pero todo el mundo conocía su existencia. Había incluso niños que entraban en acción para espiar. 
Al cabo de tres años se terminó la Tulipanomanía. Los precios sufrieron una fuerte caída y muchos comerciantes quebraron, motivo por el cual podían ser condenados a duras penas de prisión. Las fortunas se derritieron como la nieve bajo el sol y muchos se quedaron sin trabajo. En abril de 1637 intervinieron las autoridades, declarando inválido cualquier acuerdo especulativo y fijando en 50 florines el precio máximo de un bulbo de tulipán.

Fuentes

Las que gustaron

¡A preparar un Gatuzo!

El Che: Un niño que creció

¿Quién fue Benazir Bhutto?

El Che: Un hombre que fue niño

Volviendo a mi casa virtual