Doy Fe

El 2 de octubre de cada año, se celebra en Argentina el “Día del Escribano”, juntamente con el “Día del Notariado Latino”.



Conceptos que valen la pena conocer

El origen de la palabra Escribano proviene del latín scribanus, y éste de scriba.
Según el Diccionario de La Lengua española © 2005 Espasa-Calpe, Escribano: Es el hombre que tenía por oficio copiar o escribir a mano documentos.
También se le llamó Notario, especialmente en otros países de Latino-América,  designación que perdura en la actualidad.
Notario, Actuario o Escribano era igualmente, el funcionario público autorizado para dar fe de los actos realizados ante él y quien redactaba los documentos correspondientes: contratos, testamentos, escrituras de compraventa, etc.
Actuario, escribano, funcionario, o secretario, han sido sinónimos de nombres usados para referirse a quienes cumplían casi con la misma la misma función. Con el correr del tiempo, aquél que por oficio público estaba autorizado por la Autoridad para dar fe de las escrituras que pasaban ante él, pasó a ocuparse sólo de los actos que cumplen las partes y el Tribunal en un proceso judicial.
A este funcionario se le llamó: Secretario.


Pantallazo histórico

La necesidad de documentar los actos de quienes gobernaban (cualquiera fuese el estadio de su desarrollo) tanto como los de los particulares, ha sido una realidad a través del tiempo en todas las civilizaciones, sobre todo desde los inicios de la escritura.
Siempre ha existido la figura del “escriba”, ya sea en civilizaciones egipcias, griegas o romanas y más antiguas aún, cuando se escribía sobre piedra y, luego sobre cuero de animales, hasta la aparición del “papiro”.


En la historia de la colonización española en nuestro continente, hace ya más de 500 años, surge como antecedente, la figura de Pedro Sancho de la Hoz, Escribano General de los Reinos de la Nueva Castilla, designado por la Corona española para acompañar a Francisco Pizarro en su plan de conquista del Perú. Éste le encarga la redacción de una crónica de los sucesos (1533-1534) la que fue leída por el propio Sancho de la Hoz, en presencia de Pizarro y otros capitanes, destacada por su detallada descripción del viaje de los conquistadores.  Poco tiempo después, los “escribanos de la hueste” surgieron como figuras pintorescas que detallaban toda la pompa de la conquista y más tarde de la colonización.


El llamado “protocolo ambulante”, de estos funcionarios se convirtió así, durante todo el período colonial, en un valioso documento que ilustra acerca de la vida cotidiana en aquella época.

El 2 de octubre de 1948, en Buenos Aires, Argentina, en ocasión de celebrarse el Primer Congreso Internacional del Notariado Latino, se gestó la idea de formar una Unión de dichos profesionales.
Así, dicha fecha quedó establecida estatutariamente para evocar la fundación de la UINL (Unión Internacional del Notariado Latino).
El encuentro se realizó en nuestro país, en la ciudad de Buenos Aires, en el cual, fue clave el rol del Notario argentino José Adrián Negri, autor del documento titulado “Principios del Notariado latino”, inspirado en la Ley Nacional 12.990 del 19 de junio de 1947, reguladora del “Ejercicio Profesional de Escribanos”.


Este documento sirvió de base para que el Notariado a nivel mundial obtuviera autonomía funcional.
Posteriormente, en el año 1950, en Madrid, España, con motivo de la celebración del Segundo Congreso Internacional del Notariado Latino, se fundó legalmente la UINL.

La UINL

La Unión Internacional del Notariado Latino es una Organización no gubernamental (ONG), formada por las asociaciones profesionales de Notarios de más de setenta países en cinco continentes, cuyos sistemas notariales son de tipo latino, fundados en el Derecho romano-germánico.



Tiene un emblema con forma de óvalo con la denominación de la entidad, un águila, un libro de protocolo y una pluma de ganso, todo enmarcado con el lema “lex est cuodqumque notamus”.



La Unión tiene por objetivo la promoción, coordinación y el desarrollo de la actividad del notariado en el ámbito internacional, con el fin de mantener la integridad e independencia de los notarios como profesionales del Derecho.


La UINL, cuya sede administrativa se encuentra en Buenos Aires, mantiene representantes frente a las diversas organizaciones Internacionales, entre ellas: la Oficina de las Naciones Unidas (Nueva York y Viena), Organismos Internacionales (Génova), el Alto Comisariado para los Derechos del Hombre, el Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR) y la Comisión para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).


El Escribano

Los notarios aconsejan a las partes de manera independiente e imparcial. Su función es delegada por el Estado que les da la potestad de ser “depositarios de la fe pública” a través de la cual confieren autenticidad a los documentos que redactan, en garantía de la seguridad jurídica.



El Escribano es un profesional de Derecho que ejerce una función pública, por delegación estatal. Su función es dar fe pública, no pudiendo tomar posición en favor de su cliente (como lo hace el  abogado) sino que debe permanecer neutral, para la seguridad de las relaciones jurídicas, lo que hace de interés general su actuación.
En otras palabras, la función del escribano es la de un fedatario. La función del escribano es dar fe, una facultad que delega el Estado. 


Entre sus funciones se encuentra la estructuración legal de los hechos o negocios presentados por las partes a fin de que estos tengan los efectos jurídicos deseados.
El principal objetivo de la función notarial es dotar de certeza a las relaciones jurídicas y comerciales.



Dos palabras para José Adrián Negri

José Adrián Negri, fue un notable Escribano argentino, nacido en la Capital federal el 25 de agosto de 1893, varias veces director de la revista del Notariado, es autor de valiosos libros, ensayos y artículos sobre la temática.
Fundador e impulsor de la denominada Unión Internacional del Notariado Latino, desde el primer Congreso de cuyo Consejo permanente fue miembro hasta 1950, inició el camino hacia una consideración internacionalista del Notariado.
Luego, y hasta 1956 fue presidente de la UINL, Falleció en Buenos Aires el 29 diciembre de 1961.
Según sus estudiosos, Negri fue un visionario, un verdadero impulsor que con voz y sacrificio logró que la función fedataria notarial iniciara un camino hacia su consolidación ético-científica y práctica, dirigida a una sociedad que indudablemente necesita de profesionales que aseguren a través de la paz el ejercicio regular de sus derechos.
De lectura obligatoria para el jurista y académico notarial de todas las naciones, su obra más importante es:
 “José Adrián Negri –obras completas-”
Tres Tomos
Editorial: Talleres Gráficos “Fanetti”.
Lugar de publicación: Buenos Aires, Argentina.

Año: 1966.

Fuentes:
Esta entrada está dedicada a mi amiga Escribana Mirtha Liliana Tucci





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