Historias que duelen



Breve y triste historia de una aborigen Aché*
Kryygi o Damiana
“Con la recuperación del cuerpo y del cráneo de Kryygi, dispersados en nombre de una ciencia profanadora, culmina el regreso de nuestra hermana junto a su pueblo” fue la declaración de la Federación Nativa Aché del Paraguay.
El 23 de abril de este año, el embajador paraguayo en Alemania recibió, de las autoridades del hospital-escuela Charité de Berlín, (Alemania) el cráneo que, en el año 1907 le había donado el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de La Plata (Argentina).

Una miembro de la comunidad Aché resaltó que su pueblo sentía tristeza y satisfacción al mismo tiempo. “Vamos a llevar su cráneo para unirlo con su cuerpo, en nuestra ancestral tierra de Caazapá”, 300 km. al SE de la ciudad de Asunción (Capital de la República del Paraguay).
La Historia
En septiembre de 1896, Kryygi, pequeña de casi tres años, perteneciente a la Etnia Aché, originaria del vecino Paraguay, es secuestrada por colonos blancos de la zona de Sandoa (Paraguay oriental), quienes a raíz del robo de un caballo atacaron a una familia aborigen, matando a dos hombres y una mujer (supuestamente madre de Kryygi) y llevándose a la niña.
Tras vivir en cautiverio, y ser bautizada como Damiana, años después es llevada a San Vicente, una localidad sureña de la Provincia de Buenos Aires (Argentina) como doméstica de la madre del médico-psiquiatra Alejandro Korn, fundador y Director del Hospicio Melchor Romero, ubicado en las proximidades de La Plata, Capital de la Provincia de Buenos Aires, (Argentina).
Para ese entonces, el antropólogo alemán Robert Lehmann-Nitsche (1872-1930) se desempeñaba como Director de la Sección de Antropología del Museo de La Plata. Siendo amigo de Korn, le solicita estudiar a la “indiecita” y somete a Kryygi o Damiana a una serie de análisis, creando una ficha antropométrica de la niña. También logra fotografiarla desnuda, fotografía que es exhibida durante muchos años en el Museo.
El científico escribió  "En el mes de mayo de 1907, gracias a la galantería del doctor Korn pude tomar la fotografía y hacer las observaciones antropológicas e hice bien en apurarme. Dos meses después murió la desdichada de una tisis galopante cuyos principios no se manifestaban todavía cuando hice mis estudios".  “. . . la aché consideraba los actos sexuales como la cosa más natural del mundo y se entregaba a satisfacer sus deseos con la espontaneidad de un ser ingenuo”.
Los intentos por educar a Damiana en las reglas morales y cristianas no resultaron, fue calificada como insana, encerrada en el Melchor Romero y luego en una casa de corrección de menores.
A los dos meses, en 1907, y con 14 años, falleció Damiana por una “tisis galopante".
En registros consta que Lehmann-Nitsche mandó a seccionar la cabeza de la niña para enviarla a Hans Virchow, de Berlín, el 7 de enero de 1908, para el estudio de su musculatura facial y del cerebro. Sobre esto escribe Lehmann-Nietzsche, en 1908:
 “Su cráneo ha sido abierto en mi ausencia y el corte del serrucho llegó demasiado bajo. Aunque, por este motivo la preparación de la musculatura de la órbita ya no será posible, lo que quería hacer el profesor Virchow. El cerebro se ha conservado de una manera admirable. La cabeza ya fue presentada a la Sociedad Antropológica de Berlín".
El cuerpo quedó en el museo platense.
Desde 2006 un grupo de antropólogos entre ellos, el investigador rosarino Fernando Miguel Pepe, quien coordina el Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social (Guías), venía trabajando en el inventario de las colecciones del Museo Antropológico de La Plata, así fue como en el año 2007 encontró, en las vitrinas de la sala de Antropología Biológica, un pequeño cajón sin número con el esqueleto de Damiana dentro de una bolsa y envuelto en tela, con una inscripción en papel: "Esqueleto (sin cráneo) de una india guayaquí, Damiana, fallecida en el Melchor Romero en 1907. La cabeza con el cerebro fue remitida al profesor Virchow, Berlín".
 Guías trabajó en el museo platense para identificar, evitar su exhibición y restituir a las comunidades los restos de humanos que formaban las "colecciones arqueológicas".
La comunidad aché del Paraguay solicita la restitución del cuerpo, siendo devuelto en el año 2010  en el Museo de La Plata.
En marzo de 2011 la periodista alemana Heidemarie Boehmecke localizó el cráneo  junto con los registros de Hans Virchow y Roberto Lehmann-Nitsche, de 1908, en El Hospital de la Universidad Charité, Berlín (Alemania).
*Los aché (hombre), según su autodenominación, popularmente conocidos en la literatura etnográfica como guajakí, guaiaqui, guayakí y también guayaki-aché, cuyo significado en idioma guaraní  es "ratas rabiosas" o "ratas feroces" son una etnia guaranizada como otros tantos pobladores originarios del Paraguay. Se conocen varios grupos de achés con características culturales y dialectales propias, todavía no estudiadas sistemáticamente. Para el caso nos interesa saber algo de los Aché – guayakí, que habitaban en la región oriental paraguaya. Actualmente existe una colonia nacional guayakí en el Departamento de Caazapá que se vincula con la sociedad paraguaya y que se estima superan las 2000 almas.
Fuentes:

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